Un día soleado de finales de otoño, cuando las hojas doradas ya cubrían el suelo y el viento frío anunciaba la llegada del invierno, una familia de hormigas trabajaba afanosamente frente a su hogar bajo un gran roble. Estaban secando granos y semillas que habían recogido con esmero durante todo el verano. Cada hormiga sabía exactamente qué hacer: una volteaba los granos, otra los clasificaba, y una tercera cuidaba que ninguno se perdiera entre la hierba. Mientras trabajaban, un suave y cansado s