Érase una vez, entre campos esmeralda y colinas brumosas, un pequeño pueblo llamado Willow Bend. Más allá de la última fila de acogedoras cabañas, donde las margaritas silvestres rozaban las cercas, se extendía un vasto y encantador bosque conocido como Bosque de los Sauces. Los árboles susurraban antiguos secretos, y en su sombra vivían muchas criaturas, grandes y pequeñas. En una cómoda madriguera bajo las raíces de un sauce vivía Remy Rabbit, un conejito inteligente con orejas aterciopeladas