Hacía un frío terrible; nevaba, y estaba casi completamente oscuro: era la tarde, la última del año. En medio de aquel frío y aquella oscuridad caminaba por la calle una pobre niña, descalza y sin sombrero. Cuando salió de casa, llevaba unas zapatillas, es cierto; pero de poco le sirvieron. Eran zapatillas muy grandes, que habían pertenecido a su madre, tan grandes que las perdió cuando cruzó la calle apresuradamente para evitar dos carruajes que pasaban a toda velocidad. Una de las zapatillas s