Érase una vez, en el corazón del pueblo de Willowbrook, vivía un alegre perro marrón llamado Pepper. Pepper era un compañero leal de los niños, siempre listo para juegos y aventuras. Los aldeanos la adoraban, pues los mantenía a salvo de los zorros, ahuyentaba a los cuervos y, a veces, con solo su ladrido, hacía que todos se sintieran seguros. Pero más allá del pueblo, en lo profundo del sombrío bosque, acechaba un temible hombre lobo llamado Grimfang. Grimfang era grande, con pelaje gris y deso